La API de inspección de URLs permite consultar por código el estado de indexación de una página en Google: si está en el índice, qué canonical eligió, si el robots.txt la bloquea o si hay un problema de rastreo. Para equipos de analítica y SEO que gestionan decenas o cientos de páginas, sustituye la comprobación manual una a una desde la interfaz de Search Console. El problema aparece en cuanto se intenta automatizar una auditoría completa: la cuota diaria es más baja de lo que la mayoría de herramientas de rastreo masivo necesitan, y agotarla a media auditoría deja el resto de URLs sin comprobar hasta el día siguiente.
La API de inspección de URLs de Search Console admite 2.000 consultas al día y 600 por minuto en cada propiedad verificada, según la cuota oficial de Google. Superado ese límite, las peticiones devuelven error hasta las 00:00 hora del Pacífico, cuando se reinicia el contador.
Límites oficiales de la API de inspección de URLs
Google publica la cuota exacta en su documentación para desarrolladores, vigente desde que lanzó la API en enero de 2022. El límite se aplica de dos formas distintas y conviene distinguirlas porque un mismo proyecto de Google Cloud puede tener varias propiedades verificadas dentro:
- Por sitio: 2.000 consultas al día y 600 por minuto en cada propiedad de Search Console.
- Por proyecto de Google Cloud: 10.000.000 de consultas al día y 15.000 por minuto, sumando todas las propiedades que gestione ese proyecto.
En la práctica, el límite que importa casi siempre es el primero, el de 2.000 por sitio. Una agencia con varios clientes en Barcelona que audita sus dominios como propiedades separadas no comparte cuota entre ellos: el techo que se agota es el de cada dominio, no el del proyecto que hace las llamadas. Quien ya sabe que el historial de Search Console caduca a los 16 meses reconoce el patrón: por debajo de la interfaz siempre hay un límite técnico que no se negocia.
Diferencia con la API de indexación de Google
Comparten «API» e «indexación» en el nombre, pero resuelven cosas distintas: la de inspección es de solo lectura y devuelve el estado que Google ya tiene sobre una URL, sin forzar un rastreo nuevo. La de indexación, en cambio, sí pide un rastreo prioritario, con una cuota mucho más ajustada: 200 peticiones de publicación al día por proyecto.
Los dos casos donde Google acepta la API de indexación
La documentación oficial de Google es explícita: la API de indexación solo puede usarse para rastrear páginas con marcado JobPosting o BroadcastEvent embebido en VideoObject, es decir, ofertas de empleo y retransmisiones en directo. Fuera de esos dos casos, Google no garantiza ningún efecto aunque el endpoint responda con éxito. Para un blog corporativo o una landing de servicios no es la herramienta adecuada: esas páginas solo pueden consultarse con la API de inspección, que confirma el estado real sin prometer un rastreo que Google no va a hacer. La confusión entre ambas genera integraciones que fallan en silencio, dando por hecho que una URL se ha priorizado en el rastreo cuando en realidad no cumplía el requisito de marcado.
QPD (queries per day) es la unidad con la que Google mide sus cuotas de API: el número máximo de peticiones que acepta un cliente en un día natural, contado desde medianoche hora del Pacífico. Es la misma unidad que limita la API de Search Console, la de indexación y la de Analytics.
Consumo de cuota de inspección en una auditoría masiva
Doscientas URLs comprobadas una a una parecen poco frente a un tope de 2.000, pero el cálculo cambia en cuanto se automatiza. Una migración de dominio, un cambio de plantilla o la fusión de dos webs suelen generar listas de 3.000, 5.000 o más URLs que revisar antes de dar por buena la auditoría, y cada URL consume una consulta completa aunque el resultado sea idéntico al de la comprobación anterior.
El error habitual es lanzar el rastreo completo de golpe, sin paginar las peticiones. La cuota se agota en la primera hora, la herramienta empieza a devolver errores el resto del día y el informe queda a medias justo cuando el cliente quiere ver el resultado completo. Repartir la lista en bloques de 1.800 URLs como máximo, dejando margen para otras consultas del mismo día, evita quedarse sin cupo antes de terminar el trabajo. No es la única API de Google con un techo bajo: la API de GA4 también corta los informes automáticos al llegar a su cuota diaria, así que vale la pena revisar todas las integraciones que dependen de cuotas de Google antes de dar por cerrado un cuadro de mando.
Herramientas que agotan la cuota de la API
El consumo casi nunca lo genera un humano pulsando el botón de inspeccionar una URL en la interfaz: lo generan los rastreadores de escritorio y los plugins que llaman a la API por cada URL del sitemap. Cuantas más integraciones apunten a la misma propiedad, antes se agota el cupo compartido.
Rastreadores y plugins que consumen la cuota
Los rastreadores de escritorio orientados a SEO técnico incluyen desde hace años un modo de conexión directa con la API de inspección, pensado para auditorías de miles de URLs. Es la vía más rápida de agotar el cupo si se lanza sin límite de velocidad, porque puede disparar cientos de peticiones por minuto y chocar antes con el techo de 600 por minuto que con el de 2.000 diarios. Los plugins de WordPress que ofrecen comprobar la indexación desde el propio panel suman su consumo a esa misma cuota, sin que el equipo lo vea reflejado hasta que llega el error. Antes de conectar una herramienta nueva conviene preguntar cuántas consultas hace por URL y con qué frecuencia repite la comprobación.
Estrategias para repartir las consultas diarias de inspección
La cuota no se amplía pidiéndola a Google: no existe un formulario de solicitud como con otras APIs de Search Console. La única palanca real es priorizar qué URLs merecen una consulta y en qué momento del día, para no dejar sin comprobar justo las que importan.
- Reservar la API para URLs con cambios reales: publicaciones nuevas, canonicals modificados o páginas migradas, no el catálogo completo cada noche.
- Repartir las auditorías grandes en varios días en lugar de lanzarlas de una vez, dejando margen de cupo para el uso manual del equipo.
- Separar el proyecto de Google Cloud que usan las herramientas automáticas del que usa el equipo para consultas puntuales, cuando la propiedad lo permite.
Reparto de consultas entre URLs prioritarias
En una migración, no todas las URLs pesan igual: las que reciben tráfico orgánico real deberían comprobarse primero, dentro de las primeras horas del día, mientras queda cupo de sobra. Las páginas de cola larga, con poco o ningún tráfico, pueden esperar al bloque siguiente sin que el retraso tenga coste real en visibilidad. Ordenar la lista por sesiones orgánicas de los últimos tres meses antes de lanzar el rastreo, en lugar de seguir el orden alfabético del sitemap, es la diferencia entre detectar un problema de indexación en una URL que factura y descubrirlo tres días después en una que apenas recibía visitas.
Preguntas frecuentes sobre la API de inspección de URLs
¿La API de inspección de URLs fuerza el rastreo de la página?
No. Devuelve el estado que Google ya tiene registrado sobre esa URL en el momento de la consulta, igual que la herramienta de inspección de la interfaz. Para pedir un rastreo real hay que usar la opción de solicitar indexación de Search Console o cumplir los requisitos de la API de indexación, que es una API distinta con su propia cuota.
¿Qué pasa si se supera el límite de 2.000 consultas diarias?
Las peticiones adicionales devuelven un error de cuota agotada hasta que el contador se reinicia a medianoche, hora del Pacífico. No hay manera de ampliar el cupo puntualmente ni de pagar por más consultas: hay que esperar al día siguiente o repartir mejor la carga entre varias jornadas.
¿Se puede usar sin verificar la propiedad en Search Console?
No. La API exige que la cuenta que hace la llamada tenga acceso verificado a esa propiedad en Search Console, con permisos de al menos usuario restringido. Sin esa verificación previa, la petición se rechaza antes de consumir cuota.
Fuente: Google for Developers – Search Console APIs, Usage limits